Hay una cosa que descubrí en mi primera clase de yoga y que llevo años aplicando al trabajo sin decírselo a nadie.

Que muchas de esas posturas tan solemnes eran las mismas que hacía de bebé. Sin que nadie me las enseñara.

Y que quizá el problema no es que no sepamos. Es que se nos olvidó.

En este episodio te cuento las seis cosas que la esterilla me ha enseñado sobre el trabajo, la marca y por qué llevas tres semanas sin saber qué publicar.

Una de ellas tiene que ver con ponerse boca abajo. Otra, con respirar.

Y la última, la menos glamurosa, es la más importante.

Eva Serra - Comunicación & Power